Hasta son dulces las palabras, como si salieran del alma.
Cuando se entra en el sueño parece estar dormida la muerte,
se escuchan los pensamientos y se oye la voz del corazón.
No pagues billetes hacia el cielo que sólo la bondad tiene crédito,
nunca mueras por querer matar, muere sólo por querer amar.
De verdad que ésto está en mi mente sin tener que esforzarme en buscarlo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario