Este Mundo Herido
te espero cuando tu cara comparte
sonrisas, y cuando tus ojos desvían
vigilancia a mi desazonada mirada,
y en el espejo de mi alma esplenden
imágenes estrelladas que alumbran
los caminos por andar, un bienestar
encendido en las llamadas amorosas
de los ríos de tu vida fluida, intensa,
entregada a los meandros sombríos,
góticos adornos avisando la cercana
marina, dócil delta abrazado al mar,
refugio de plata, tras puerta abierta,
acerado misterio de un mundo caído.


