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jueves, 29 de octubre de 2020

CUANDO EL ADIÓS NOS DEVUELVE P 23

Cuando El Adiós Nos Devuelve

 

XXIII

 

Tu dolor es mi dolor,

nuestro dolor, el dolor de tu hijo

cuando tú no estés atenta

en su maternal vigilancia.

 

Te robarán su mente,

pondrán su reloj a cero, fija saeta

sin amor, y dura sensación

del beso muerto en la cara.

 

Te robarán tu camino,

tu vida, sin darte nada, desagravio

burlando la ilusión pensada

de antemano, promesa vana.

 

Y dejarán que la materia se transforme

en una ignominia,

y tendrás este único futuro por recorrer,

la ausencia vacía.

 

Será un soñar, sin nunca jamás despertar.



 

CUANDO EL ADIÓS NOS DEVUELVE P 22

 Cuando El Adiós Nos Devuelve

 

XXII

 

Y éstos se empeñan en ignorarnos

cuando saben que no nos precisan,

 

al vernos se acuerdan de odiarnos,

 

al sentirnos ahuyentan escalofríos                                 

en su piel, provocados al mirarnos.

 

Como volamos bajo no penamos sensaciones,

ni nos ponemos de rodillas en su aroma rara,

 

ni tampoco asentimos emociones, al obviarlos,

solo hablamos con el dolor intenso, soportable,

que suena en las mentes al vivir sin aceptarlos,

 

y no sufren, pues su dolor no existe, inhumano,

sí el nuestro, ni el mundo se da cuenta de nada,

tan insensible, al desconocer ese frío contenido.


 

jueves, 22 de octubre de 2020

CUANDO EL ADIÓS NOS DEVUELVE P 21

Cuando El Adiós Nos Devuelve

 

XXI

 

Nací con la pobreza en la boca,

pero nací del amor sin remedio,

 

viví con amor, me consideraron,

 

familia y amigos, fui feliz, deseo

atrevido desde mentes inocentes.

 

Me fugaré de la vida con la brida

impuesta, sin amor, y sentenciado

 

por el deseo de la codicia, avaricia

del poder, del odio, de la estulticia,

 

la vileza, maldad de toda ideología.

 

Me dará sepultura el globalizador,

multicultural y asalariado esbirro,

 

los incultos ignorantes, e insolentes

depredadores de la atacada justicia,

 

simplemente el sayón de la libertad.

 

El sofista de la ambición, corruptor

de la ciencia, del talento y erudición.

 

He sembrado tantos vientos

que recogí más tempestades.


 

CUANDO EL ADIÓS NOS DEVUELVE P 20

Cuando El Adiós Nos Devuelve

 

XX

 

¿En qué piensas que oigo tu ausencia

a mi lado, tan dolida?

 

Si te viera calmaría mis ojos perdidos

de buscarte día a día.

 

Un fulgor, un destello con tu presencia

sería luz a una caricia,

 

como el aire envuelto en la seda del sol

inventando una sonrisa.

 

Ahora mismo quisiera vaciar el mundo

para respirar tu soledad,

 

y todo aquello que no tuvimos, la busca

tenaz de nuestros sueños,

 

futura esperanza deseada, de compartir

una gota de tiempo y ver

 

que aún es posible que todo el estruendo

desaparezca, y existamos.