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domingo, 29 de marzo de 2020

POZO BARRENTO P 58

Pozo Barrento



LVIII

Puede que en China sea un soler
relajar el alma al atardecer
sobre verdes tapetes naturales,
 
con olor a cerezas y frambuesas.

El contacto del desnudo
sobre los lechos de flores
vibran en el placer dulzón
del alma de aquella mujer.

Ella sueña  sin cerrar los ojos
con atardeceres rosas y malvas.

Y va dejando en su interior
eternos deseos de dormir 
en los brazos  de la noche,

mas muestra toda su belleza,
despierta hasta el amanecer.


POZO BARRENTO P 57

Pozo Barrento



LVII

Estas dos chicas ambas se pierden
en el centro indefinido de mi visión.

Se adentran en el cuadro,
dejando atrás, en el dintel,
los mantones de Shanghái,
con su dorado colorido.

Como expresión de vida,
que proviene del misterio, 
del sol amarillo de China,

de un incomprendido éxtasis,
una sensual estética oriental.

¡Qué secreto contemplan,
que tan ensimismadas
ausentan sus ojos,
quedando presentes sus almas!


POZO BARRENTO P 56

Pozo Barrento



LVI
 
Existe la figura para expresar
en ideas y colores
todo aquello que tienes
en tu alma y en tu corazón.

¡Qué presumido es tu caballo!

¡Cómo se nota que va de fiesta!

El trote es la elegancia de su porte.

El galope que no es posible ver,
pero que intuimos en su poder,
es la demostración de su fuerza.

Y lo que quiere hacer en realidad
es aclarar que su velocidad
puede trasladarnos sin freno
a lugares sensuales de ensueño.

Está tan seguro de sí mismo

que igual puede mirar hacia el suelo
como intentar alzar sus ojos al cielo.


viernes, 27 de marzo de 2020

CONTRACORRIENTE P 70

Contracorriente



LXX (variante)
Sobre un suspiro montado
me llegó tembloroso un beso,
una aterciopelada caricia,
un contacto tan intenso,
que gravado quedó a fuego
en el alma de mis sentidos.

Y no fue un sueño, más bien
fue un movimiento vivo,
un emocionado latido,
que mi corazón compartió
en los labios de otro suspiro.

Te quiero desde que el mar
fue una gota de rocío.

Te quiero desde antes de conocerte,
mucho antes de que nacieras.

Deja, por lo menos, que piense
que quererte sí es amor,
no solo locura de la mente.