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domingo, 28 de junio de 2020

OTRO POEMA IMPERFECTO P 38

Otro Poema Imperfecto




XXXVIII

Cuando aparece la casualidad, invisible,
algo se queda entre nosotros, intangible.

Por eso quisiera dejar unida mi mirada,
a los satinados poros de tu cara, un faro
acompañando de cerca tus ojos, un rayo,

un brillo de estrella que disimula, pegado
a tu boca, una paloma con el beso incierto,

volando ambos por el infinito de un sueño,
un día de esos, en que traza la cara del sol
una sonrisa, un verso, y un poema de amor.

Un día de esos en que aparece el viento vivo
entre los huecos de ni serena angustia, grito
mudo de mis horas, cortas con mi presencia.

Cuando mi soledad lucha por ser la palabra,
cuando mi disimular se cae a plomo, repleto
de hilaridad, al suelo de la dramática osadía.

Y queda desnudo mi ser, sin ideas, sin saber,
desordenado, lo que, al pensar, pueda hacer.

Ya arranca la dinámica de esa vida deseada.

Y yo solo quisiera ser aquella palabra usada,
ajada, en las pláticas del matutino amanecer,
donde se citan los solos del mundo, y cuentan
su extraña soledad, y total compañía extraña.

Y yo quisiera ser alma, corazón de tu palabra,
esperanzada, enamorada, de placer descarada,

cuando el respecto humano deserta, y se evade,
después de turbarse tu cara y encender tus ojos
de arrepentimiento, lágrimas de herido caudal.

Quisiera encontrar en mi pensamiento esa poesía,
que desborda el corazón y rebasa ríos en mi alma.


miércoles, 24 de junio de 2020

OTRO POEMA IMPERFECTO P 37

Otro Poema Imperfecto




XXXVII

Quién nunca tuvo su tormenta
en el alma,
de mercurio pesares infartando
el corazón.

Arenillas que enturbian el cielo
del silencio azul de las palabras.

Desamores después de amoríos,
que son plomo, viento, pesadilla,
y acaban revolcados por el suelo.

Quién nunca tuvo dulces sueños,
almendrados,
y de fecundos recuerdos volando
el pensamiento.

Aves cantoras que nacen con el aire
del sentimiento colorado de tu boca.

Amores después del olvido inocente,
separación involuntaria. Es mi dicha
una alfombra con hierba, margaritas,

un riachuelo que canta, una  risueña
estrella del cielo que huye de su luna.

Y un amanecer en tus brazos, locura,
mirando y besando con amor tu cara.

 

EL CARRERILLAS Y EL SABIO

El carrerillas y el sabio (Inciso atípico)




Para querer ser CRUYFF hay que ser Cruyff,
para querer ser autodidacta, además de idiota,
hay que tener conocimientos. Ahora que engola
ser agnóstico, nos quieren hacer comulgar, ojito,
no dije excomulgar, digo comulgar, con rodajas
de molino. De papanatas está el mundo lleno, no
llenado, como cierta arquetipo alardea por aquí, 
de tarugos de verbena, de hijos sin padres, y será
que se lleva, tener hijos para el estado, o tonterías
de deportistas tarados, jetas sin títulos claros, ay,
que caray, asesor deportivo para chupar, del cazo
apoyado en el cuadril, fingiendo mirar a otro lado.

Corrupción universal, quien te ayude a subir, evitará 
que caigas, y así pignoran lo que nos cobran por vivir.

Y cuando se desnudan los conocimientos, nada, vacío,
vanidad que se dispersa entre disculpas de impotencia.

¡Los dos de siempre: el carrerillas y el sabio impotente!


lunes, 22 de junio de 2020

OTRO POEMA IMPERFECTO P 36

Otro Poema Imperfecto




XXXVI

Esa es la montaña que se derrumba,
esa que construimos con nuestras manos,
al romperse el arbotante de su alma,
cuando el aire desata los nudos aferrados
en las bocas del viento. Parecen soplos
convertidos en tormenta, nacidos, creados, 
de las estrellas que se van a otra parte,

de seres que emigran y cabalgan, en huida
dinámico miedo, temores a dejar la vida.

Gimen reptiles en el suelo, mentiras sin voz.

Se enciende, rojo, el dolor en las heridas,
ahora, vano remedio, las manos nos lavamos,
 
y las alimañas se distancian, desanimadas,
y tú y yo, enmascarados, casi sin conocernos,
estamos deseando, como antes, abrazarnos.

Recomenzar la vida y pensar en que fallamos.

Aunque seas un invisible huracán amoroso,
sobre templadas caricias risueñas montado.