Para querer ser CRUYFF hay que ser
Cruyff,
para querer ser autodidacta, además
de idiota,
hay que tener conocimientos. Ahora
que engola
ser agnóstico, nos quieren hacer
comulgar, ojito,
no dije excomulgar, digo comulgar,
con rodajas
de molino. De papanatas está el
mundo lleno, no
llenado, como cierta arquetipo
alardea por aquí,
de tarugos de verbena, de hijos sin
padres, y será
que se lleva, tener hijos para el
estado, o tonterías
de deportistas tarados, jetas sin
títulos claros, ay,
que caray, asesor deportivo para
chupar, del cazo
apoyado en el cuadril, fingiendo
mirar a otro lado.
Corrupción universal, quien te ayude
a subir, evitará
que caigas, y así pignoran lo que
nos cobran por vivir.
Y cuando se desnudan los
conocimientos, nada, vacío,
vanidad que se dispersa entre
disculpas de impotencia.
¡Los dos de siempre: el carrerillas
y el sabio impotente!

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