VI
Estabas tan cerca que amorosa y feliz
me abrazaste
mientras pasaba la noche haciendo nuevas amistades,
mientras soñando con imposibles sosegaba silencioso
la tempestad agitada de mis continuos miedos de niño.
Sedabas mis inquietudes, dabas calma al azar de mi vida,
Portugal, que sembraste leves vientos de cara en mi viña,
tan cerca de mí, que en mis ojos dibujaste claras siluetas,
tan certeras de la luna, que el sol jamás dejó de ser celoso.
Se pegaron a mi cuerpo brisas suaves de caricias placenteras
y en mi alma se gravaron, para siempre, tus emociones de fiesta.
mientras pasaba la noche haciendo nuevas amistades,
mientras soñando con imposibles sosegaba silencioso
la tempestad agitada de mis continuos miedos de niño.
Sedabas mis inquietudes, dabas calma al azar de mi vida,
Portugal, que sembraste leves vientos de cara en mi viña,
tan cerca de mí, que en mis ojos dibujaste claras siluetas,
tan certeras de la luna, que el sol jamás dejó de ser celoso.
Se pegaron a mi cuerpo brisas suaves de caricias placenteras
y en mi alma se gravaron, para siempre, tus emociones de fiesta.
“Arraiales” que sembraron de fado
mis noches de ocio estivales.

No hay comentarios:
Publicar un comentario