XIV
Perdóneme, señora, la llamada,
la postal, la carta,
la felicitación atrasada.
Perdóneme los sueños atrevidos,
tanta molestia causada.
la postal, la carta,
la felicitación atrasada.
Perdóneme los sueños atrevidos,
tanta molestia causada.
El inaudito atrevimiento
de querer alcanzarla
cuando para mí es usted niebla.
Perdóneme, señora, por tratarla
con tanta confianza y libertad,
y, apenas, sin conocerla,
el trato en la soez palabra.
Perdóneme por haberme portado
como un ser maleducado.
Perdone este anormal desvarío,
tanta cosa, señora, olvídeme,
tanta cosa sin sentido.
de querer alcanzarla
cuando para mí es usted niebla.
Perdóneme, señora, por tratarla
con tanta confianza y libertad,
y, apenas, sin conocerla,
el trato en la soez palabra.
Perdóneme por haberme portado
como un ser maleducado.
Perdone este anormal desvarío,
tanta cosa, señora, olvídeme,
tanta cosa sin sentido.
Y si pasando de usted es remedio,
no lo dude, eso está hecho,
se lo juro, eso está hecho, señora.
no lo dude, eso está hecho,
se lo juro, eso está hecho, señora.

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