XXXIII
Para ti,
que eres un suspiro
en mi vida,
el correr de una
nota sin sonido,
el eco que se aleja
del latido
insonoro de un
corazón nunca oído.
Para ti,
relámpago de mi
tormenta,
trueno lejano que
apenas se oye,
ahogado en el mudo
retumbar
como el color del
aire,
como el dolor de la
noche.
Para ti,
leve burbuja que
huye
del entorno de mi
existencia vana,
aroma exótico sin
presencia,
sueño,
sueño de niebla
cerrada.
Para ti,
timón que no tendré
nunca
en mi barco a la
deriva,
escorado,
desalada ola
marina,
incolora,
opaco espejo
en mi cuerpo
reflejado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario