Archivo del blog

sábado, 14 de marzo de 2020

EN EL AMOR, A SALVO P 8

En el amor, a salvo


VIII

Te inventé a diario para acompañarte y no sentir soledad.

Inventé un beso, una caricia embriagadora en tus labios,
en tu piel. Te inventé a diario, carbón encendido en mi corazón.

Inventé un suspiro en el alma que calma un ansia,
un anhelo, la paz de mi sosiego. Un sosiego de paz cotidiano.

Te inventé a diario dulce y serena, tus ojos,
luces de seda, aliviando eternamente mi pena.

Inventé una mirada, amanecida en mi cara,
limpia, próxima, puesta en ti, en tu ser entero.

Te inventé a diario para que aceches mis sueños,
y acaricies mi corazón, latiendo en mis pensamientos.


No hay comentarios: