Archivo del blog

jueves, 19 de marzo de 2020

POZO BARRENTO P 27

Pozo Barrento



XXVII

Eduardo era un señor, conocido en el pasado siglo.

Aprendió a ser señor de tanto llorar amarguras.

Dentro de lo que cabe intentó trabajar, a oscuras,
eso sí, nunca dejó de luchar contra odios y reparos,
desconfianzas, homofobias, era su sello la carencia.

Recuerdo que yo le vendía a crédito, fiando, jaboncillos
para darse baños en la cara y librar sus barbas heridas
por el sol. Para él frío y apagado. “No me debes nada,
Eduardo, amigo, tú primer dinero al cobrar la miseria
que el poder tenía a bien regalarte era para cumplir”.

Alguien tenía que, a crédito, permitir poder rasurar
úlceras provocadas por las miradas de incriminación.

Eduardo era gitano, y supo cumplir hasta el final.

Gracias por ser como fuiste
y permitir que yo pudiera confiar. 


No hay comentarios: