XLIX
Nunca pensé en llegar a medio día,
ni cantando ni empujado
por el viento, por las ondas del aire.
ni cantando ni empujado
por el viento, por las ondas del aire.
Ni de colores en la mente, estimulado,
solo, si quieres, como sonido entristecido,
embargado en la ilusión que me creaste.
Si de alegre tú me hiciste esta vida
te agradezco de repente este sino
por el tiempo felizmente en ti vivido.

No hay comentarios:
Publicar un comentario