LII
Y
no dormí
cuando la noche balanceaba
mi sueño huido,
corriendo de aquí para allá,
envuelto en horas tan largas,
que despierto en la noche viví.
La luz de la luna descolgada
de un cielo denso y bien tejido
alumbraba
mi sueño huido,
corriendo de aquí para allá,
envuelto en horas tan largas,
que despierto en la noche viví.
La luz de la luna descolgada
de un cielo denso y bien tejido
alumbraba
la
negrura amorosa de un fondo
eterno y bien plasmado,
entre el sonreír de las estrellas,
que invaden la nada en sus carreras.
eterno y bien plasmado,
entre el sonreír de las estrellas,
que invaden la nada en sus carreras.

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