Este Mundo Herido
hoy, como siempre, me acerqué
a tu jardín, y toqué rosas azules
con mis manos, pero presto noté
en mi corazón que tú no estabas,
y el disimulo inocente que utilicé
para verte quedó columpiándose
en el borde escondido del abismo,
abismo colgado de un amor caído,
nunca existido, quizás ya vencido,
seguro que sabes que yo no existo,
pero insisto y acaricio rosas azules
al detectar tu jardín en mi camino.

No hay comentarios:
Publicar un comentario