Este Mundo Herido
el viento esquió el envés de la ola
que lenta no se enredaba crecida,
cuando existían menores de edad,
y el mar consintió besos de tierra,
el sol pactó con la luna ser reflejo,
ser cara, belleza clara en el espejo
y ser sujeto de ese rizo que amaga,
egoísmo penetrante, mar, ensueño,
un momento de placer, y si la onda
ya era mía solo yo tengo el derecho
de velarla, esconderla, ser su dueño,
y cuando el mar me canta solo miro
galán el sonido, el oleaje que respiro,
la melena desbocada sobre las aguas,
y esa paz que me serena cuando calla.

No hay comentarios:
Publicar un comentario