Este Mundo Herido
no pude ver este beso que soñé
en el estanque más colmado
por las lágrimas de tus ojos,
y tu mirada vertía palabras
después de pasar por tus labios
y comprendí que te gustaba
el dolor de mi soledad a tu lado,
conmigo desapareció un quejido
vertido de una voz dolorida,
un sonido de una tristeza nacido,
que ni siquiera tus manos serían
remedio eficaz, un bálsamo vivo.
Yo aún sigo esperando el silencio
que me sane, la dulzura de la voz
que interprete un poema de amor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario