Este Mundo Herido
eras lenta para verte mejor,
y dejabas tras de ti fragancias,
silencios mojados en lágrimas sonoras,
golpeadas sobre el suelo al despeñarse,
aquella historia que me contabas para
intentar sedar mis noches intranquilas,
la sentí como susurro silencioso,
colmado de caricias olvidadas,
y aquel imborrable momento,
donde creaba gotas argentadas,
un interminable llover de las sombras,
éstas insistían por ser nubes preñadas
de formas caprichosas, borroso cielo,
aquellas miradas escapadas, ocupadas
por disimulos y miedos se adornan
de pétalos rojos caminando así,
de tus ojos a mis ojos y besando
latidos, acelerados, emoción pura
escapada del alma, alborozo, o mejillas
abajo el rubor de la rosa en amor asida.
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