Este Mundo Herido
sin duda sabes muy bien que te sigo amando,
más convencido estoy de hacerlo con pecado,
que te quiero cuando el sol enciende la tarde,
cuando el alba refresca el día te quiero tanto
hasta estar seguro que con pecado, ¡oh amor
te sigo queriendo tanto! sigues estando en mí
cuando cierro los ojos y te sueño, y recuerdo,
cuando abro el alma al restablecer tu mirada,
que me sigue devorando el dolor de no tenerte
aún mucho más cerca en mi despertar a diario.
No hay comentarios:
Publicar un comentario