Este Mundo Herido
tu ausencia ilumina mi recuerdo
recién llegado
a los rincones donde anidan
olvidos revoltosos de pensamientos
difuminados,
y yo extiendo
mis manos tan llenas de vacío,
que ni siquiera el viento llegado
las coloca en partituras sonoras
de armonía, ondulando sedosas
ecos y voces, invisible presencia,
fuera, sí, fuera del alma se calientan
los indicios de mi memoria, y te sentí
en las olas de mi naufragio en soledad,
sube y baja, y respiras bajo las ondas
porque en mis deseos ya has arribado,
y el sueño me vence sin tortura,
y estoy tranquilo porque ahora
sé que tu regreso es definitivo,
lo proclama ese beso sincero que soñé,
en silencio, cuando el mar de tus ojos
penetró en mi noche mágica, clara luz,
iluminando la ausencia que llueve sobre
este raro mundo, construido sin sentido.

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