POEMA Nº 13
El aire espeso de
ropaje exento
se opone al profundo y
lento respirar,
las mariposas se
ahogan, rapiña,
son mariposas las manos
del cajero,
y otra vez las cuentas
serán comunes
y la vergüenza
será pisoteada,
sin hacer sangre,
guante blanco,
cantando impotencias
cabreadas
desde la mente al oído
sordo
de imposibles
crucificados,
por siempre amén,
perdonados,
desde mentes que son
cómplices,
desde cómplices que
risueños alegran
la injusta justicia, el
estúpido proceder
de escondidos
ruborosos, banco abierto,
chupadores de sudor,
descubierto,
de colgados en los
monos de sangre
del modesto e ignorante
pueblo.
Y la masa bruta da
vivas a la nobleza,
dirigidos por el que
grita en cabeza,
y al siempre presente
clero, que bendice
con hisopos de
avaricia, sin corazón,
al Dios rico poderoso y
al que manda sin razón.


No hay comentarios:
Publicar un comentario