XXXVI
Perdido
estoy, mas ya oigo otros lamentos
de búsqueda que invaden silenciosos,
amorosos, el núcleo central de mis sentidos.
A ver si me encuentras y llueves sin cesar
caricias que laven ocres heridas, y curen
los miedos vacíos de mi valor y mi osadía.
Hace tiempo que sé que vigilas mi vida
para conducirme en los días inseguros,
de búsqueda que invaden silenciosos,
amorosos, el núcleo central de mis sentidos.
A ver si me encuentras y llueves sin cesar
caricias que laven ocres heridas, y curen
los miedos vacíos de mi valor y mi osadía.
Hace tiempo que sé que vigilas mi vida
para conducirme en los días inseguros,
jalonar mi camino con flores y sonrisas
y abrir tus brazos cuando sea mi partida.

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