XXXVII
Hoy te he
visto con los ojos físicos de mi mirada.
Mi corazón
ha calmado sus ansias.
Se ha
serenado mi alma, aunque un desasosiego,
apenas controlable, empezó a sumirme
en un largo camino de preocupación.
apenas controlable, empezó a sumirme
en un largo camino de preocupación.
Lejos de
ti mi vida es un eterno claroscuro de recuerdos
que no me dejan encontrar la paz conmigo mismo.
que no me dejan encontrar la paz conmigo mismo.
Cerca
sufro igualmente porque estar a tu lado
es no tenerte, es un constante disimulo,
en el que mis actos pasan de lo innatural a lo anormal,
donde se desquicia mi alma,
donde se oprime mi cuerpo hasta el deseo de la inexistencia.
es no tenerte, es un constante disimulo,
en el que mis actos pasan de lo innatural a lo anormal,
donde se desquicia mi alma,
donde se oprime mi cuerpo hasta el deseo de la inexistencia.
Sé que
estás enterada de que sufro y no tengo remedio.
No hay
nadie que no piense y a mí,
que no creo en la indiferencia, que no creo en la ignorancia
hacia los seres, me gustaría estar dentro de tus pensamientos
para enterarme de tu admiración o despecho.
que no creo en la indiferencia, que no creo en la ignorancia
hacia los seres, me gustaría estar dentro de tus pensamientos
para enterarme de tu admiración o despecho.
No sé
que significa el embrujo, pero lo sufro,
me apeno con tu aplastante ascendencia sobre mí.
me apeno con tu aplastante ascendencia sobre mí.
Mi vida
depende exageradamente del recuerdo inextinguible
de tus ojos, de tu cara, de tu personalidad entera. Pienso en tu piel
y mi alma siente el contacto sedoso, leve, eternamente placentero.
de tus ojos, de tu cara, de tu personalidad entera. Pienso en tu piel
y mi alma siente el contacto sedoso, leve, eternamente placentero.
Pienso en
el perfume de tu piel y el dulzón y pegajoso aroma
de tus poros me besa la soledad hasta convertirme
en feliz acompañado.
de tus poros me besa la soledad hasta convertirme
en feliz acompañado.
La
suavidad de tu ropa, tus elegidos estilos, tus personales colores,
tu independencia sana y contagiosa, me hacen pensar que existes
y que mereces la pena.
tu independencia sana y contagiosa, me hacen pensar que existes
y que mereces la pena.
¡Cuánto
deseo que existas! Aunque mi vida a tu lado fuera
un eterno agridulce daría parte de lo dulce por encontrarte
algún día, no en el camino de mis sueños, sino en la senda
de mi modesta realidad.
un eterno agridulce daría parte de lo dulce por encontrarte
algún día, no en el camino de mis sueños, sino en la senda
de mi modesta realidad.
¡Cuánto
deseo que existas para vivir sin soñar!

No hay comentarios:
Publicar un comentario