XL
Te inventé a diario para acompañarte
y no sentir soledad.
Inventé un beso, una caricia embriagadora
en tus labios, en tu piel.
Te inventé a diario, carbón encendido
en mi corazón.
Inventé un suspiro en el alma que calma
un ansia, un anhelo, la paz de mi sosiego.
Un sosiego de paz cotidiano.
Te inventé a diario, dulce y serena, tus ojos
luces de seda, aliviando eternamente mi pena.
luces de seda, aliviando eternamente mi pena.
Inventé una mirada, amanecida en mi cara,
limpia, próxima, puesta en ti, en tu ser entero.
limpia, próxima, puesta en ti, en tu ser entero.
Te inventé a diario para que aceches mis sueños,
y acaricies mi corazón,
y acaricies mi corazón,
latiendo en mis pensamientos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario