LIII
Mírame, como yo quiero que me mires,
con la ternura de tus pupilas puesta
en los ojos de mi corazón.
Espérame en la abertura tierna
de tus brazos de terciopelo.
de tus brazos de terciopelo.
Duérmete, que yo besaré tu sueño
con el leve roce de los labios de mi dolor.
con el leve roce de los labios de mi dolor.

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