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jueves, 26 de marzo de 2020

EN EL AMOR, A SALVO P 65

En el amor, a salvo



LXV 
 
Vi, cerrando mis ojos, tu paseo por el cálido
recuerdo que en mi mente olvidaste.

Ven recta hacia este faro
que quiero abrazarte con los cinturones de mi ilusión.

Si eres fiel a ti misma jamás te arrancarán el alma.

Solamente poniendo en marcha la poderosa arma
del amor conseguiremos ser libres.

En el corazón de tus pétalos encendidos arde mi amor.

Sentí el dulce sabor de un beso firme en mis labios,
sentí la entrega sobre mi boca temblorosa,
de verdad que sentí que me besaron con el alma.

En tu cuerpo me apoderé de todo el amor que te sobraba.

Eres dulce y amorosa como la seda,
como la tranquilidad eres pacífica, sonríe y goza,
y serás eternamente joven. Siempre amada.

¿Qué otra cosa podría suceder siendo ambos,
simplemente, un hombre y una mujer?

No pierdas la sonrisa de tu cara,
no pierdas el placer de ser corazón.


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