XVI
Vi desconcierto
y lloré la impotencia odiando.
y lloré la impotencia odiando.
Vi cadáveres,
y odiando lloré la impotencia.
y odiando lloré la impotencia.
¿A quién, tormento que me quema?
¿Odiando a quién?
¿Qué Dios nos rige que nos persigue sin
piedad?
¿Qué azote de olas nos ahoga el mundo
que ni siquiera elegimos?
que ni siquiera elegimos?
Será que vivir es el morir que sin saberlo
buscamos paso a paso.
buscamos paso a paso.
¡Morid pesares en mí!

No hay comentarios:
Publicar un comentario