LVI
He venido no sé por qué;
un día abrí los ojos: he venido.
Luis Cernuda (Antología personal)
No te mueras nunca, madre,
que aún puedes darme la vida,
te lo grito en silencios dudosos
desde la nada siempre existida,
desde el miedo a no ser muerte,
solo inmortal sufrimiento.
No te mueras nunca, madre,
por si valiera la pena un día
ser nacido de tu dolor,
ser de tu vientre nacido.
un día abrí los ojos: he venido.
Luis Cernuda (Antología personal)
No te mueras nunca, madre,
que aún puedes darme la vida,
te lo grito en silencios dudosos
desde la nada siempre existida,
desde el miedo a no ser muerte,
solo inmortal sufrimiento.
No te mueras nunca, madre,
por si valiera la pena un día
ser nacido de tu dolor,
ser de tu vientre nacido.

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