XXXV
Tú, vaga sombra,
ilusión inexistente,
solo viva
solo viva
en los sueños de mi mente
escondida,
agarrada en el latido inventado
de un corazón sin alma.
de un corazón sin alma.
A ver cuando eres realidad,
sólida esperanza,
y no sueño difuso solamente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario