IV
Ignorante, perro sarnoso,
para ti no hay ley escrita,
que una pluma en oro tinta
hace mucho la tachó.
Maldito legal,
no grites, no desesperes…
para ti no hay ley escrita,
que una pluma en oro tinta
hace mucho la tachó.
Maldito legal,
no grites, no desesperes…
¡No ves que tu única razón
es sufrir y no vivir!
Tu cara, amigo,
aunque solo sea tu cara,
déjame ver.
Tu rictus amargo,
solo tu rictus,
después…
es sufrir y no vivir!
Tu cara, amigo,
aunque solo sea tu cara,
déjame ver.
Tu rictus amargo,
solo tu rictus,
después…
Puedes morirte otra vez.

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