V
El vivir siempre fue un triste caminar,
un querer sin poder,
una verdad mentirosa,
un mirar sin poder ver
un no sé qué de cualquier cosa.
El vivir siempre fue un largo pensamiento,
una amarga sensación
que despiertos repugnamos,
un incapaz atrevimiento,
un impulso sin razón,
que cuando dormimos ignoramos.
¿Al justo, que pulula prepotente,
quién lo vende,
y cual cabrón, a escondidas, lo somete?

No hay comentarios:
Publicar un comentario