Archivo del blog

sábado, 14 de marzo de 2020

POZO BARRENTO P 7

Pozo Barrento


VII

Recibo, al elevar mis ojos,
la lluvia que cae de mi principio,
y purifico todo lo que de malo
en mi concepción me sobra.

Me monto en el lomo del inocente vehículo, desconocido,
del invisible normalizador de almas, y me asusto, voy veloz.

El me lleva para asombro de mi mente, agnóstica conversa,
pues nunca creyó en mí,

de mi la total desconfianza percibió
hasta el último momento.

En caminar nebulosas y sorpresa.

Aprendí a darme cuenta de quién era, de que génesis asomado,
de donde alimenté mi ser adolescente, perfecto nunca nacido.

No importo a nadie, pensaba, pensaba. Sonreí. Quedé tranquilo.



No hay comentarios: