Cuando El Adiós Nos Devuelve
VIII
Inventé aquel camino,
y el adiós quedó escondido
donde las penas
cuentan mentiras al alba,
que madruga,
y llama con silbidos al sol,
que es vida y amor,
ilustre diálogo, dulce ópera
matutina de tenor y su diva.
Y el adiós quedó, sin ti, solo,
muriéndose, allí, como el ave
del desierto, que únicamente
vuela, y no encuentra su atril,
solfa con las notas de su trino.

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