Cuando El Adiós Nos Devuelve
XIX
Estuve espiando mi soledad
y supe entender a mi mente:
Si pudiera cambiaría
dinero por un amigo,
mi vida por mis hijas.
Viviría por mi mujer.
Batallaría por lealtad.
Daría cosas que tengo
a quién más necesitara.
Mitigaría el dolor terco
de quién pena sin alivio.
Dime adiós, pero vuelve,
si me ves levanta los ojos,
y sin más sonríe si te miro.

No hay comentarios:
Publicar un comentario