Cuando El Adiós Nos Devuelve
XVIII
Hay un silencio perdido
columpiándose en el viento,
viento que he visto en tu cara,
silencio en mi corazón oído,
y si mi alma habla callada
es que sabe tus pensamientos,
y escucha sonidos en tu mirada.
Tú piel reconocerá mis besos,
rozando el dorso de tu mano
y el latido alocado te acompaña,
deseando abrazar tus ojos, callado.

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