Cuando El Adiós Nos Devuelve
XXXIX
Por qué se descalza el alma
al sufrir tus pensamientos aislados.
A nosotros, a los que no tenemos nada,
¿quién nos protege cuando somos agredidos
por la injusta justicia del que juzga
sin baremo ni regla acertada?
Por qué se desnuda el viento
al sufrir la tormenta del odio crecido.
A ti que vives de extender la mano vacía
¿quién te alimenta y cobija, mitiga carencias
que en el corazón de otros prójimos
son abundancias con avaricias.
Por qué se viste de gala la caridad en voz alta
si el amor llora en silencio cada vez que nos asalta
con su emoción nuestra vida,
y el sonido nace en el beso y la caricia.

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