Este Mundo Herido
invento en el envés del tiempo
pócimas que embarran las heridas
del que piensa y nunca las penas olvida,
llagas que en el alma son por siempre escritas,
noto tu presencia ausente,
y no había preguntas en tu mirada,
pero había espacios vacíos que se adentraban
como saetas por los poros infinitos de mi alma,
me mojo con la humedad de mis lágrimas
discurriendo por los canales del sentimiento vivo,
y las veo desaparecer en el suelo polvoriento
de mi pensamiento impedido,
suelto, desprendido, en el cofre de mi mente caída,
salvando la trampa asesina por no sé quién urdida,
y noto ausencias a cada paso,
y me paro,
y siento ruidos de miedo en mis pies,
bajo la tierra que no domino,
noto ausencias que nunca jamás recuperaré,
presencias que solo existen lejos de mi camino,
todo eso que hace tiempo lo perdí,
y no sé dónde,
ni cuando se fueron de mi vida tales sensaciones,
he inventado caminos en mi mente,
y he pensado tierras sin problemas,
subidas que me amargan en el tiempo,
bajadas donde peno para no derribar ideas,
comprendo cómo se desvían tempestades
para entretener momentos desesperados,
comprendo cómo se sostienen sin sentido
las gotas de vida que forman mi ser vivo,
y aquí es dónde sigo notando esa presencia ausente,
dónde no veo las preguntas en tu mirada,
solo el entornar de tus ojos y el cambiar de objetivo,
pero son cada vez más desmesurados estos espacios,
¡tan vacíos! y camino mirando estrellas,
por si pudiera hallar tu ausencia en ellas,
por si pudiera contar su brillo de alguna manera,
contar reflejos que vienen de arriba, ser morada,
donde espero que allí haga presencia tu ausencia,
alzo mis ilusiones tendidas
bajo la sombra de la nube parda,
del rayo de sol fugado de tus ojos perdidos,
y nunca jamás vistos, pero no del todo idos,
y el silencio convierte en amor los quejidos,
que se encarga de transmitir tu viento tibio.

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