Más Cerca De Tí
IV
¡Cuánto dolor disfrazado
de dulce aguante,
soporte opaco,
sin luz de esperanza!
espérame, sin ceñir el alma,
en tus momentos sin razón,
calma la ola que ya se eleva
a mi pecho, reposado ahora,
y ahoga luces de resplandor
en mi mundo añorando todo,
quiero resucitar en ti, eterno,
aunque te sueñe a diario, vivo,
quisiera ocupar tu mente, esa
idea de quererme, y hazte viva
rozando suave mi pensamiento,
aunque un segundo sea el placer
de tu dulzura tocando mis labios,
hazte mar
y alivia mi fondo submarino,
aunque mañana ya, de nuevo,
vuelvas desaparecer conmigo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario