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viernes, 27 de marzo de 2020

CONTRACORRIENTE P 64

Contracorriente



LXIV

Vivirán en mí estos días casi azules y eterno será
este sol de la infancia,
esta alma de pureza llena, clara, como la luz de la vida,
que brilla y que se siente agredida, así de repente.

Esta dolorosa herida que no sangra externa,
pero encharca el cielo, la laguna seca, ruidosa,
de los pensamientos en serie.

Noche y día, minuto eterno, esperanza más que vana.

Este sol de madrugada que no esconde la lágrima,
siempre ardiendo en el frío, helados rayos opacos,
que laceran el leve calor de toda vida que se acaba
en el crisol de ese cielo aun no gozado, 
en el centro del dolor
de dónde vienes, querida hija, brilla tu casi azul infancia.

Tu eterna luz de este sol nunca apagado.

Vivirán en mí tus días casi azules y eterno será
este sol de tu infancia.


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