LXVI
Y aquel bolígrafo negro lloraba
tinta de azul marino, suavizante escarlata.
tinta de azul marino, suavizante escarlata.
Rojo sandía ilumina el color de las palabras,
las fresas lloraban en fila al hurtarle tu mirada.
las fresas lloraban en fila al hurtarle tu mirada.
Aquella mañana triste, aquella ausencia
sin esperanza, hizo callar los sueños.
sin esperanza, hizo callar los sueños.
Y enmudeció en la huerta los deseos sumergidos
en el dolor de la nada. Nada mal llevada.
en el dolor de la nada. Nada mal llevada.

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