XXXVIII
La gente ya vive muerta,
no es posible matarla más.
El bicho oscuro en forma
de figura pájaro asesino
tiene partos de dolor.
Las sirenas pierden su gemir
en la lejanía, tarde, llegan tarde
con su recado de muerte.
Piedra puente,
corriente de agua sangre,
explosión de las tripas del aire,
un cadáver, un millón,
millón muerte, millón guerra.
Después el silencio,
la soledad del viento,
el podrido olor del odio estancado,
el paraíso borrado
y todos a correr en tropel,
a inventar un génesis de más esperanza,
otros nuevos padres, nueva gente,
pero sin vivir, solo soñar.
¡Qué muerte que mata muertos,
qué Dios, qué tiranía!
no es posible matarla más.
El bicho oscuro en forma
de figura pájaro asesino
tiene partos de dolor.
Las sirenas pierden su gemir
en la lejanía, tarde, llegan tarde
con su recado de muerte.
Piedra puente,
corriente de agua sangre,
explosión de las tripas del aire,
un cadáver, un millón,
millón muerte, millón guerra.
Después el silencio,
la soledad del viento,
el podrido olor del odio estancado,
el paraíso borrado
y todos a correr en tropel,
a inventar un génesis de más esperanza,
otros nuevos padres, nueva gente,
pero sin vivir, solo soñar.
¡Qué muerte que mata muertos,
qué Dios, qué tiranía!

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