XXVI
En las paredes del viento repiten
eco
mis sentimientos,
que se escuchan más que parecen
oídos.
Grítame con tu silencio,
aunque me mientas, que nunca has
dejado
de quererme, que siempre me has
amado,
más que el tiempo pegado a mí.
Más que la lluvia que huele a
rosas,
a jazmín y a lirios cantando
versos.
Pero el silencio,
ese silencio que transpira
suspiros,
palabras rumiadas, pero no dichas,
el silencio sí que me ama por
encima
del sonido, sin armonía, descontrol
en sus notas jugando a ser
ausentes,
sin ritmo y sin sintonía.
Muy por encima del sueño, del soñar
que fabula cercana a mí, como el
aire,
procurando aromas de besos, miradas
que portan quereres limpios, callados.

No hay comentarios:
Publicar un comentario