L
Enséñame tus manos que quiero
comer en ellas tus besos,
y mojar el pan de mi vida en el
cáliz de tu alma.
Roza mis sueños levemente con tus
ojos,
y así sabré que me estás mirando.
No me despiertes a la vida,
no ves
que estoy contigo y no me canso.
Aunque sepa que estoy soñando,
aunque lo sepa, cielo,
dormido o despierto,
siempre sabrás que te sigo amando.

No hay comentarios:
Publicar un comentario