LXVIII
Tu ausencia es vivir la nada, aparente.
Al dejar de tener presencia en mi
alma
dejaron de hacer vida mis
sentimientos,
mis nietos jamás serán el todo
suficiente
aunque adoro su parecido a ti, y lo
noto,
necesito tus besos en mi cara, esa
sonrisa
ese regalo, todo aquello que tanto amaba,
sin dilema de elección, el vino a
mediodía,
que nos robaron a posta, una osadía
sin ti.
No comparto si tú no estás, cielo
sin olvido,
ni minutos, ni horas, ni días, lo feliz
que fui.
Pero vivo en un final tan oscuro, tan
negro,
que todo el amor que ya siento es
nostalgia.

No hay comentarios:
Publicar un comentario