Cuando El Adiós Nos Devuelve
XIII
Volveré solo para verte
y marcharé,
de nuevo por el camino albar,
que aún soñabas al pensarme,
y me pensabas con frecuencia.
Pensaste el sabor de besos imposibles,
sostenidos en ese equilibrio armónico,
y sin embargo no enfriamos nuestras
almas besando alegrías, sabor a miel.
Rozando labios, cantando flores,
paladeando licencias concedidas.
Todo placer es un sueño, y soñamos
solo aquello que mucho imaginamos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario